Detector de gilipolleces a por la quinta entrega

Sinopsis. Con este nuevo capítulo ya se alcanza la veintena de falacias no formales analizadas en el blog. En esta ocasión nos centraremos en la falacia de la frase ingeniosa, la falacia de la conclusión desmesurada, la falacia de la composición y la falacia de la falacia.

Falacia de la frase célebre

Básicamente esta falacia se construye evocando una frase dicha por un personaje célebre desde el plano cultural (científico, escritor, filósofo…etc) en la que se reproduce literalmente una cita dicha por él, únicamente por lo ingeniosamente que ha sido el formularla y sin pararse en ver si ese enunciado es correcto o no.

Ejemplos.

“La estadística es una ciencia que demuestra que si mi vecino tiene dos coches y yo ninguno, los dos tenemos uno”. George Bernard Shaw.
La frase pronunciada por el escritor irlandés, premio Nobel de literatura en 1925 y del Óscar en 1938, es un ejemplo claro de esta falacia ya que la frase es tan ingeniosa como errónea. Por un lado, lo que él está señalando como la estadística en su totalidad simplemente es una parte de ella. Concretamente, una medida de centralización como es la media aritmética. Así que las limitaciones que él usa para referirse a la estadística únicamente solo son atribuibles al promedio de una distribución. Por otro lado, dentro de la propia estadística se estudian otras medidas, como las medidas de dispersión, que nos permiten estimar cuan representativa puede ser una medida de centralización en una distribución. Si la varianza y la desviación típica de una distribución es alta entonces gracias a la estadística podemos saber que un resultado descrito en la frase de Bernard Shaw es poco representativo de la realidad.

“Hasta que no dejemos de dañar al resto de seres vivos y a nuestro entorno, seguiremos siendo salvajes” Thomas Edison.

Aquí otro ejemplo. El prolífico inventor estadounidense recurre en este caso a una relación aparente como es el salvajismo con el daño a otros seres vivos y a nuestro entorno. En primer lugar si aceptamos la literalidad de la frases, caeríamos en el absurdo de que por el mero hecho de nacer una persona ya estará indefectiblemente condenado a ser un salvaje ya que para poder sobrevivir, ese ser humano se verá obligado a comer, lo que implica tener que dañar a otros seres vivos ya sean animales o vegetales. Por otra parte, para garantizar la existencia suficiente de comida deberá de modificar y dañar su entorno preparando terrenos para la agricultura o la ganadería. También para que haya el progreso de la civilización se verá obligado hasta cierto punto a modificar el entorno en el que vive y en algunos casos dañarlo. Pero precisamente la construcción de la civilización es lo que ayuda a ir poco a poco ir dejando atrás el salvajismo. Por su puesto es deseable que en ese proceso se minimice el impacto negativo sobre el medio ambiente y en la medida en que se encuentre formas de que la humanidad vaya progresando en la creación de su civilización sin que ello afecte al medio ambiente es deseable implementarlas. Pero establecer la relación que hace Edison, por muy ingeniosa que haya sido, no deja de ser falsa.

¿Significa esto que debemos considerar toda frase célebre o ingeniosa como falsa? Para nada. Hay multitud de frases célebres que son ciertas y correctas, pero su corrección es porque la conclusión se sigue de sus premisas o está demostrado que son así y además se expresan con ingenio. Lo que aquí se indica es que por el mero hecho que nos planten una frase ingeniosa que nos sorprenda y nos agrade por su ingenio no nos hemos de dejar cegar por ello, sino analizarla para comprobar si es cierta o no.

Falacia de la conclusión desmesurada o secundum quid

Esta falacia surge cuando a partir de una prueba insuficiente se establece una conclusión general, o lo que es lo mismo, a partir de una serie de datos ciertos establecemos conclusiones que van más allá de lo que ellos nos permiten.
Ejemplos. Ante el hecho real de que en los puestos de dirección hay menor presencia de mujeres que de hombres sacamos la siguiente frase. “Hay pocas mujeres en los puestos directivos. Parece ser que a las mujeres no les atrae la dirección empresarial”. Sacar esa conclusión es falaz en la medida en que se da un olvido de alternativas que pueden explicar ese fenómeno. Por ejemplo, una discriminación de las mujeres para poder acceder a los puestos directivos, o bien, puede que haya el mismo deseo por parte de las mujeres que de los hombre de dirigir empresas pero las dificultades de conciliar maternidad con promoción profesional en la actualidad le obliguen en muchas ocasiones a elegir entre una de las dos alternativas y muchas finalmente opten por la primera.
Otro ejemplo de falacia de conclusión desmesurada la podemos obtener observando la siguiente imagen.

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En ella lo que se hace es incurrir en una subvariante de esta falacia que es la muestra sesgada. En este caso se pretende hacer creer que en EEUU la creación de empleo ha sido por el principalmente por el fracking y no por las medidas de política monetarias y fiscales. El problema es que la fractura hidráulica, por si sola, no explica ni la total creación del empleo en esos estados. Además, no se han incluido (que casualidad) otros Estados en los que el fracking esta asentado pero no se ha dado esa gran creación de empleo como por ejemplo Michigan. Y solo se han introducido los estados de Pensilvania, Colorado, Texas, West Virgina y Dakota del Norte. Finalmente un resultado similar al que se da en ese grafico se obtendría si escogiéramos otras cuatro Estados de U.S.A sin que necesariamente fueran Estados que hayan recurrido al fracking no saldría un resultado muy similar. (Para comprobar las estadísticas oficiales de empleo aquí una fuente oficial que recopila los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales).

Falacia de composición

Sucede cuando se extrapola al todo las características de las partes. No se puede trasladar al conjunto las características individuales de cada uno de los integrantes. Dicho de otra forma, como el todo no tiene por qué ser igual a la suma de las partes no es correcto asegurar que si el conjunto está compuesto por partes que tienen cierto atributo o propiedad, el conjunto presentará el mismo atributo o propiedad.

Ejemplos.

“Esta pieza de metal no puede romperse con un martillo. Por lo tanto, la máquina de la cual es parte no puede romperse con un martillo.” Un razonamiento en primer lugar porque no todas las partes que componen la máquina tienen por qué resistir el impacto de un martillo. Pero incluso aunque esa máquina estuviera hecha enteramente por piezas irrompibles para un martillo el razonamiento sería igualmente falso ya que si el martillo, aunque no rompiera, consiguiera separar algunas de las partes que componen la máquina de ésta, ya de por sí la maquina dejaría de funcionar y es como si estuviera rota.

“Cada accionista de Telefónica tiene un ombligo, por lo tanto, Telefónica tiene un ombligo”. Sobre el absurdo de una afirmación así poco se puede decir, es un claro ejemplo que evidencia como por el hecho de que todas las partes de un todo tengan un atributo en común la colectividad que los integra no significa que lo deba tener.

Falacia de la falacia

Llegados a este punto en la serie del detector de gilipolleces es interesante comentar esta falacia. La falacia de la falacia consiste en considerar que por el hecho de que alguien al defender un argumento incurra en una falacia no formal su argumento ya es erróneo y el contrario es cierto.

Por ejemplo imaginemos un debate entre dos personas. Uno que defienda que la tierra no es plana y otro que en realidad si es plana. Imaginemos que la primera persona para explicar su postura incurre en una falacia de falsa analogía comparando la tierra exactamente con una pelota (es una falacia ya que la tierra no es exactamente esférica sino que es un geoide, con lo que llegando la analogía hasta el límite describiría comportamientos en el movimiento de rotación que en realidad no se dan). Si quien defiende que la Tierra es plana hace notar que su razonamiento es erróneo detectando esa falacia (que lo es) de ahí considera que ha demostrado con eso que entonces su razonamiento es correcto, está cayendo en la falacia de la falacia.